Emigrar a Alemania: ni blanco ni negro

Hace unos días me topé con el blog de Rosalía Sanchéz, en el que dedicaba una entrada a “Diez cosas que debes saber sobre Alemania”. En ella pueden leerse diez puntos que la autora considera importantes a tener en cuenta antes de venir a vivir/buscar trabajo a Alemania.

Cuando terminé de leer el punto diez, lo que sentí fue algo de cabreo, ya que el post parece escrito para evitar a toda costa que alguien emigre a este país, con una carga negativa que desmoraliza a cualquiera.

Probablemente (espero) esa no era la intención del texto, pero es lo que se percibe si has estado aquí en persona y si has vivido justamente lo contrario. Sobre todo, porque no se especifica que sea una experiencia personal, sino que, al leerlo, se entiende como una verdad absoluta, y no hace hincapié en absoluto en que “de todo hay en la viña del señor”. Alemania ni es el paraíso, ni es el infierno.

Muchas de las situaciones que Rosalía Sánchez relata en su blog son totalmente opuestas a las mías, y a las de otros que llevan más tiempo que yo por estos lares; otras pueden ser compartidas, pero muy exageradas por su parte; y algunas simplemente son diferentes.

Por ello, y porque, entre otras cosas, este blog tiene el objetivo de “ponertelo más fácil” y de animarte a que te vayas al extranjero si es lo que quieres, he querido recoger algunos extractos de ese post y remarcar que no todo es blanco o negro.

Vamos a ello.

1. Alemania habla alemán

En Alemania se habla alemán, parece obvio, pero a menudo se minusvalora la barrera lingüística. Aunque hayas estudiado alemán, incluso aunque incluyas en tu currículum un certificado B1 o, mejor aún, B2, tú no hablas alemán. Y lo sabes.

Gracias a esta señora, ahora todos tenemos claro que en Alemania se habla alemán. Gracias, de verdad, no tenía ni idea…

Evidentemente conocer el idioma te da innumerables ventajas, y según para qué tipo de trabajos, como podría ser un trabajo de cara al público, es indispensable. Sin embargo las afirmaciones de esta mujer no son del todo ciertas.

Yo no tengo ni idea de alemán, y no soy la única que anda por aquí trabajando en inglés. Ahora empiezo a conocer palabras y alguna frase, pero, de momento, no he asistido a una clase de alemán en mi vida. Con lo cual, que sea un requisito indispensable dependerá del trabajo que vayas a desempeñar. En cuanto a lo del nivel, lo mismo. Conozco personas que “trabajan en alemán” y aún no tienen un B2. Por lo que tengo entendido, la gramática alemana no es muy sencilla, con lo cual, una cosa es que puedas hablar, y otra cosa que puedas escribir El Quijote en alemán.

Desde luego, tienes más posibilidades en Alemania sabiendo inglés que en Inglaterra sabiendo alemán.

Rosalía Sánchez también advierte en cuanto a la práctica “complicadísima” del idioma lo siguiente: Puedes pasar semanas sin intercambiar más que escuetos saludos con tus compañeros del trabajo y tus compañeros de piso, que con toda seguridad intentarán dirigirse a ti en inglés o en español.[…].

Bueno, es cierto que los alemanes no son los más abiertos del mundo, sobre todo si los comparamos con el carácter mediterráneo, pero de ahí a “Puedes pasar semanas sin intercambiar más que escuetos saludos”… No se donde trabajará esta mujer, pero mi caso y el de mis conocidos para nada es así. Es verdad que algunos días no hablas nada, pero otros tienes largas conversaciones de el tema que sea. Igual que pasa en España, en Perú o en la conchinchina. Además, eso de que intentarán dirigirse a ti en español o inglés es bastante lógico y “de agradecer” si realmente no sabes alemán, y de hecho a mi me ocurre lo contrario. Valoran mucho que intentes aprender el idioma, por lo que intentarán metértelo entre ceja y ceja.

Su última perla para este primer punto es: Debes estar preparado para un aislamiento prolongado.

Si amigos, bienvenidos a Mordor… Vamos a ver, se aisla el que quiere aislarse, el que no, más tarde o más temprano consigue relacionarse, con quien sea.

2. Alemania es muy grande

Obvio. Tan obvio que dejo que cada uno saque sus conclusiones sobre esta gran revelación que nos hace esta Rosalía Sánchez en su blog. Gracias de nuevo…

3. Alemania está llena de alemanes

I can’t believe it! Really?! … En fin…

En este punto, tan revelador también, nos intenta explicar como son los alemanes cayendo en “topicazos” que incluso el que no ha estado en Alemania jamás puede detectar enseguida.

Por ejemplo:

Si te dejas abierto el coche en el centro de Berlín, y con abierto queremos decir abierto de par en par, los CD seguirán en la guantera cuando vuelvas dos horas después.

Puedo derrumbar esta afirmación con mi propia experiencia: Me robaron la bici hace dos días. Y al parecer pasa a menudo. Con lo cual, quizás puede pasar menos que en España , pero evidentemente si dejas tu coche abierto de par en par dudo mucho que te lo encuentres tal cual lo dejaste. Sobra decir que cada ciudad es un mundo, y que hasta en la más segura te puedes topar con un ladronzuelo (sobre todo si les dejas el coche abierto invitándoles a entrar).

Antención a esto: Te convertirás en un proscrito si no reciclas correctamente la basura, incluido lavar los envases de yogur antes de depositarlos en el contenedor para plásticos.

¿Perdona? Entonces supongo que existe el oficio de “rebuscador en la basura ajena”, digo yo…si no ya me dirás como puede la Interpol de la basura detectar que se te coló un vasito de yogurt en la bolsa de orgánico…

En el punto dos también podrás leer: El rescate a los bancos españoles nos ha convertido en un país europeo de segunda y percibirás que comienzan a tratarnos como a ciudadanos de segunda.

De momento, a mi nadie me escupe a la cara cuando digo que soy española. De hecho, el otro día un alemán me preguntó: “Ahora con todo este tema de Merkel y los recortes, los españoles nos están cogiendo manía a los alemanes ¿no?”. Ahí lo dejo, el que lo quiera coger que lo coja.

4. Alemania = burocracia

En este punto en el blog se relatan innumerables documentos que echarían para atrás a cualquiera. Ni caso. Incluso nombra documentos que los españoles, por ser europeos, no necesitamos, como un Certificado de Libre Circulación (Freizügigkeitsbescheinigung). Los pasos que hay que dar son más o menos los mismos que en España y cualquier otro país, lo que pasa es que quizás nunca nos hemos tenido que enfrentar a este tipo de papeleo: un número de seguridad social, un empadronamiento, un alta en un seguro de salud…son cosas que necesitarás allá donde vayas, y que con algo de información y ayuda cualquiera puede resolver.

5. Alemania trabaja a la alemana

De nuevo cae en tópicos. Según Rosalía Sánchez:

los trabajadores alemanes no usan el teléfono de la empresa para llamadas personales, no utilizan el tiempo de oficina para pedir cita en el dentista o para charlar sobre el programa de televisión de la noche anterior. No hay pausa para comer de más de media hora. No se sale a fumar o a tomar café y muchas grandes empresas estipulan incluso en sus convenios la denominada Pinkelpause, o pausa para hacer pipí, que establece los minutos de duración y la frecuencia con que los empleados pueden ir al baño.

Definitivamente o esta mujer trabaja en Mordor o todos mis conocidos y yo trabajamos en el país de la piruleta. No digo que no exista esa supuesta pausa para ir al baño, pero de momento no conozco a nadie que me la haya mencionado. De cualquier forma, lo que desde luego no puede hacerse es generalizar de semejante manera. En todos lados se cuecen habas. Habrán empresas en las que tengas absoluta libertad mientras cumplas con tu trabajo, y habrá otras que sean mucho más estrictas, pero es que eso no es cosa de los alemanes, ocurre en todas partes.

En mi caso ni ficho para entrar y salir a trabajar, ni nadie controla las veces que voy al baño o a tomar café. Y por su puesto que de vez en cuando se hablan de cosas cotidianas o se alarga más de media hora la comida.

En fin. Cada cual sacará sus propias conclusiones sobre los diez puntos indispensables de esta señora, pero sería bueno tener claro que cada situación y experiencia es un mundo, y que es malísimo generalizar ya que las hay muy buenas y muy malas, pero los extremos no son la norma.

El desconocimiento del idioma y del país, el no tener amigos o conocidos en él que te asesoren y te ayuden, el clima, el carácter…todo eso son barreras, es verdad, pero ninguna es imposible de superar. Haciendo las cosas bien, informándose en los lugares o de la forma adecuada, poniéndole ganas y siendo precavido… impossible is nothing. ¡No dejes que post como ese te desanimen!.

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